Muy florida y con terrenos de desniveles acentuados, la Sierra Gaucha permanecía deshabitada hasta la llegada de los europeos de espíritu conquistador que reprodujeron a partir de la geografía y del clima templado un estilo de vida fascinante.
Canela era um pequeño pueblo, congregando famílias de hacendados de Cima da Serrra, inmigrantes alemanes e italianos y sus descendientes. Había un inicio de actividades en la industria, com la implantación de aserraderos. Canela era pasaje obligado para las ciudades de Cima da Serra con la capital del Estado. Pasaban por Canela, troperos llevando el ganado, queso y cuero con destino a Parobé, Tacuara, San Leopoldo y Porto Alegre. Subian a la Sierra, los vendedores canasteros para colocar sus productos en las estancias de Cima da Serra. Era el inicio del movimiento turístico en Canela.
El hecho de que la ciudad estaba ubicada en un área líndisima de la sierra, rodeada de pinos, matas y parques, que sobrevivieron al desforestamiento, transformó el turismo la tendencia natural de Canela. Las bajas temperaturas estimulan que los hogares a leña de casas permaneciesen funcionando, impregnando el aire con aromas diversos de madera, leña de pino, eucalipto, y la propia canela... Pero no son solamente las bellezas naturales y el clima los factores de seducción para las personas.
La ciudad ofrece a los turistas buenos hoteles, restaurantes, parrillas y los famosos cafés coloniales, con tortas, wafles, schmiers, apfelstrudell y en el invierno.. tiempo para el delicioso chocolate caliente y licores caseros. La población de Canela siempre tuvo una preocupación en su desarrollo cultural. La música, la gastronomía, el teatro, fueron cualidades desarrolladas por varias generaciones de inmigrantes, que vivenciaron sus tradiciones en diferentes formas de comunicación. Estas eran las herencias europeas de la Ciudad. Su diferencial en el escenario del Brasil.
Este parque conserva el mayor atractivo de Canela – la deslunbrante Cascada del Caracol, con 130 metros de caída.
A apenas 7 km del centro de Canela, cuenta con mirador, restaurante, área de ocio y entretenimiento, feria de artesanías y una escalera de 927 escalones que conduce a la base de la cascada. El espacio ofrece aún cuatro sendas para caminatas en medio del bosque natural, paseo de tren y visita al proyecto ecológico Lobo Guará.
El Parque del Caracol funciona de lunes a viernes, de 08:30 a 17:30 y los sábados, domingos y feriados, de 08:30 a 18:00.
La Iglesia posée una torre de 65 metros de altura, y un carillón de 12 campanas de bronce, fabricados por la fundición Giácomo Crespi, en Italia, instalados aquí en 1972. Ubicada en la plaza Matriz, en el centro de la ciudad de Canela, Rio Grande do Sul, y más conocida como “Catedral de Piedra” por su estilo gótico inglés.
La Parroquia fué creada en 1937 y la elección de su santa patrona, Nuestra Señora de Lurdes, fué hecha por los propios feligreses. En su interior se destacan tres paneles que son telas pintadas por el artista gaucho Marciano Schmitz, retratando la Aparición de Nuestra Señora, Alegoría de los Angeles y Anunciación.
Los cuadros de la Via Sacra fueron hechos por Pablo Orono Herrera, uruguayo, escultor y restaurador de Arte Sacra. Utilizó madera y arcilla, con fondo de pintura superpuestas de imagenes en arcilla.
Alpen Park es el único parque de trineos de Brasil. Un descenso de montaña en medio de la naturaleza a bordo de trineos para hasta dos personas, con control individual de freno.
El parque cuenta también con un circuito de arborismo con dos tirolesas espectaculares, cuatriciclos motorizados donde usted explora atractivas sendas del parque y el super espectáculo “El Misterio de Monga”. Diversión para toda la familia.
Alpen Park funciona de martes a domingo, de 9:00 a 18:00.
A 5 km del Centro de Canela, en la ruta que a la Casacada del Caracol se encuentra uma de las primeras residencias de Canela, conocida también como “Castelinho”.
Construída entre 1913 y 1915 por la familia Franzen en madera de pino brasil – araucaria- extraída en el propio lugar y tratada por inmersión en el Arroyo del Caracol durante 6 meses. Tiene como peculiaridad la no utilización de clavos en el montaje de las paredes y sí apenas encajes y largos tornillos. Las habitaciones de la residencia conducen a una auténtica vuelta al pasado, formando un museo que abriga muebles, vajillas, obejtos, utensillos y herramientas usadas por los inmigrantes en la colonización de la región.
El horario de funcionamiento es de 9:00 a 13:00 y de 14:20 a 17:40.
Réplica del famoso accidente ferroviário ocurrido el 22 de octubre de 1895 en el expreso “Paris-Granville”, donde el maquinista de la locomotora no trabó a tiempo al llegar al interior de la estación y embistió contra los bloqueos de la línea, arrastrándolos cerca de 30 metros, colisionando después contra la pared exterior del edificio y saltando para fuera de la estación, a una distancia de 10 metros en la “Plaza de Rennes”, quedando apoyada en la punta delantera.
Antes de llegar propiamente al Mundo a Vapor, habrá un cartel indicando a los conductores para manejar con cuidado, pués en aquel lugar ocurrió un gran accidente ferroviario. Es emoción del inicio al fin. Usted va a encantarse con las miniaturas de industrias, como el proceso de fundición y laminado de acero, fabriación de tejas y ladrillos, además de otras atracciones.
Mundo a Vapor funciona de jueves a martes de 09:15 a 17:00.
La Casa de Piedra de Canela fué construída en 1953 por la Asociación Rural de Canela. En la época fué construída con revestimiento interno de madera y externo de piedras basálticas, con un área de 700m2. Inicialmente la Casa de Piedra fué abrigo de la Asociación Rural de Canela, la que permaneció por muchos años en este lugar.
Hoy la ciudad cuenta con el Teatro Casa de Piedra, con capacidad para aproximadamente 200 personas, en plena actividad. Está también adaptado como cine, el Cine Casa de Piedra con sesiones en miércoles, jueves, sábados y domingos.
Una hermosa opción de paseo para la família es el Telesférico de Canela, inserto en un área de 59 hectáreas de preservación, donde la naturaleza es generosamente bella.
La vuelta tiene una duración de aproximadamente 20 minutos y proporciona un paseo tranquilo y relajante. Los visitantes tienen la opción de desembarcar en los extremos donde contemplan la vista de los miradores para el cañón de la Cascada del Caracol y para el Valle de la Lageana en diferentes ángulos. Funciona diariamente de 9:00 a 17:00